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Delegación y Orquestación de Agentes

Un agente es un solo par de manos. Mesnada le da a Pando una cuadrilla: ayudantes, llamados subagentes, que cogen un encargo cada uno, trabajan en segundo plano a la vez y vuelven con un informe. Pando pasa a ser el capataz: reparte el trabajo, lo entrega y reúne los resultados.

Qué hace por ti

  • Trabajo en paralelo. Tres módulos que revisar son tres ayudantes trabajando a la vez, no uno detrás de otro.
  • Una conversación principal limpia. Cada ayudante trabaja en su propia conversación aparte. A la tuya solo llegan las conclusiones.
  • El ayudante adecuado para cada encargo. Hay ayudantes que solo pueden mirar y no tocar, ideales para explorar. Un ayudante puede usar otro modelo, o incluso otro asistente que tengas instalado.
  • Encargos en orden. Un encargo puede esperar a que terminen otros y partir de sus resultados.
  • Entre proyectos. Puedes mandar un ayudante a otro de tus proyectos.
  • Encargos con horario. Una tarea puede repetirse sola cada mañana.

Cómo se nota en el día a día

Muchas veces basta con pedirlo: «usa un subagente por servicio y dame un único resumen». Pando reparte los encargos y sigue con lo suyo. Cuando los ayudantes terminan, sus informes llegan solos a tu conversación, y si Pando ya había parado, se despierta para leerlos y continuar.

Vista del orquestador con la lista de tareas de Mesnada

La vista Orquestador es la pizarra del capataz: cada encargo, en marcha o terminado, con su resultado. Desde ahí también puedes crear un encargo a mano o programar uno.

Cuándo usarlo

Delega el trabajo que se puede partir en trozos que no se pisan: leer zonas distintas del código, escribir tests de módulos separados, investigar varias preguntas. No delegues dos encargos que editan el mismo fichero; son dos personas escribiendo en la misma hoja.

Conviene saber

  • Los ayudantes empiezan en la carpeta de tu proyecto y con tus ajustes, pero no ven tu conversación. Solo saben lo que dice la descripción del encargo.
  • Más ayudantes es más velocidad y más gasto. Hay un límite de cuántos trabajan a la vez.
  • Unos quitamiedos mantienen el orden: un límite para que los ayudantes no contraten ayudantes sin fin, una comprobación que rebaja un informe que menciona ficheros que no existen y un cortacircuitos que deja de relanzar un encargo que no para de fallar.
  • Si un proyecto ya está abierto en otra ventana de Pando, un ayudante puede usar esa ventana en lugar de arrancar en frío.
  • Los informes se escriben antes de entregarse, así que un reinicio a medias no los pierde.
  • Puedes definir tus propios tipos de ayudante para manejar otros asistentes de línea de comandos.

Siguientes pasos